“Vino blanco con pescado” es un consejo estándar, pero servir el blanco equivocado puede desencadenar un regusto desagradable a pescado. Los estudios muestran que esto es causado por trazas de hierro en el vino.
El conflicto entre el hierro y los mariscos
Cuando el vino que contiene altos niveles de iones de hierro se encuentra con ácidos grasos insaturados en el pescado crudo, desencadena una oxidación rápida, produciendo un aroma metálico a pescado.
- Alto en hierro (evitar con pescado crudo): Chardonnay envejecido en roble, blancos ricos y tintos pesados.
- Bajo en hierro (mejor para mariscos): Blancos secos sin roble y de alta acidez como Muscadet, Chablis o el Koshu nativo de Japón.

